era Rosario Tijeras, la de pistola, espejito y la labial
en su cartera siempre lleva
¡vicio, sexo, balas, placer y dolor!
la que no amó ni la amaron
y en sus ojos siempre el dolor existió.
en su cartera siempre lleva
¡vicio, sexo, balas, placer y dolor!
la que no amó ni la amaron
y en sus ojos siempre el dolor existió.




